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lunes, 22 de febrero de 2010

¿Quiénes son los nativos digitales?

Un amigo mío bastante entrado en el mundo de la internet y que sin embargo nunca se he interesado en el manejo de los conceptos propios de este campo de acción, me pregunta ¿Qué son los nativos digitales?, ¿En que se distinguen de él, ya a poco de entrar en el medio siglo de vida.

Y ya que tengo la oportunidad de absolver esa pregunta que para mi es bastante obvia, lo lógico es que saque un post sobre la misma ¿Por qué? Recuerdas amable y veinte y único lector que regresas a estas páginas que escribí sobre el bloqueo del blogger? ¿Sí? Entonces veras que estas responder estas dudas son la mejor forma de superarlo.

Empecemos entonces.

Se entiende por nativos digitales en un sentido cronológico a los nacidos a partir de 1990. Es decir una generación nacida en entornos de alta tecnología: multimedia, internet, email, blogs y redes sociales.

Fuera del aspecto cronológico los nativos digitales tienen otra serie de características nacidas de su socialización en el mundo digital.

Genis Roca, las señala asi:

- El dominio de los medios de producción digital. Les gusta crear, les gusta mucho crear, y lo digital lo hace posible. Ya sólo es cuestión de tiempo y esfuerzo (y talento)...

- El mundo como terreno de juego. Todo se desarrolla a escala global con normalidad...

- La red como elemento socializador. Incorporan la red como elemento vertebrador, algo que los inmigrantes digitales no suelen hacer....

- Aprenden en red y de la red. Conocen los conceptos sin tener que haberlos estudiado, por pura experiencia y reflexión.”

- Dan importancia a la identidad digital...

- Participan de la conversación...

- Crecen diferente. Ya que lo hacen explorando y transgrediendo.

En la definición de danah boyd, los nativos digitales son aquellos que viven una experiencia en red realmente híbrida en que no existe distinción entre lo analógico y lo digital.

Hay una característica adicional y que es la que entra en conflicto directo con los modos actuales de ver la propiedad y que marca la distancia a la par que el choque entre los nativos digitales y las industrias establecidas de las generaciones anteriores. A los nativos digitales les gusta compartir. La lógica de los nativos digitales es la lógica en la que está inmersa el nacimiento de la red, la lógica de la academia donde el compartir, la crítica y la mejora enriquecen y dan sentido al proceso creativo.

Si sus padres vivian inmersos en una cultura del secreto, a los nativos digitales les encanta por otra parte compartir la información que producen a raudales y son también consumidores conspicuos de grandes cantidades de información.

No obstante debemos tener en cuenta que no existe un consenso pleno en cuanto a la validez de esta categoría. Para algunos se trata de una forma más de legitimar la discriminación generacional al igual que el concepto de brecha digital legitimaria la discriminación social, económica y hasta geográfica.

Para un sociólogo como Manuel Castells, especializado en el tema de la sociedad de la información y autor de una monumental obra cuyo impacto muchos comparan en su momento con la que tuvo Karl Marx; la brecha digital no existe. Para este estudioso la brecha digital es solo una cuestión de impacto tecnológico y generacional. Al acabarse las viejas generaciones entonces la brecha digital se habrá terminado. Y por ende aunque no lo dice también la distinción entre nativos y emigrantes digitales.

Los emigrantes digitales.

En contraposición a los nativos digitales, tenemos a los emigrantes digitales un concepto en sentido estricto aplicado a las generaciones anteriores (principalmente del grupo etareo ubicado entre los 35 y los 55 años) nacidas y socializadas en un entorno analógico pero que también puede aplicarse a los nacidos en países con escaso desarrollo económico y ende débil acceso a los servicios de la era digital.

Algun@s posiblemente puedan tachar el último párrafo de simplista y economicista por establecer una conexión causal entre desarrollo económico y a la conectividad, pero la mas de las veces y para una explicación simplificada de la realidad, esta correlación se corresponde con los datos empíricos así que al menos en mi caso personal me puedo dar por satisfecho con la misma.

Existe otra categoría aunque con escasa repercusión académica y es la conceptualizada en el diccionario, Oxford, como Silver Surfers. Esta corresponde a personas mayores de cincuenta años con relativo poder económico, en muchos casos son retirados que utilizan cada vez más la red como centro de su interacción social y para diversas iniciativas. Todo un segmento que los expertos en marketing y los encargados de ventas miran con codiciosa angurria.

Hasta aquí he procurado responder con mis humildes medios a la pregunta en cuestión. Gracias por tu atención amable veintiunico lector .

Fuentes:




viernes, 15 de enero de 2010

Google Vs China: ¿Un gigante con corazon?


Para los cibernautas acostumbrados ya a su buscador y múltiples servicios anexos, Google ocupa un lugar no solo como herramienta sino también como parte integral de nuestras vidas digitales. No sería lo mismo la navegación en el ciberespacio sin el emblemático buscador u otros servicios como gmail o el google reader, por no hablar del mismísimo blogspot o google chrome. La lucha contra ese otro gigante tan amado y odiado que es Microsoft, también le han afianzado un espacio entre aquellos que detestan las cínicas y poco limpias maneras con las que esta última empresa suele asolar a sus competidores.



Luchas contra las editoriales que ven en peligro su coto de mercado por las iniciativas de google de digitalizar miles de obras e incluso por presentar pequeños resúmenes de las mismas en google books, desconfianza e incomodidad de parte de los militares y los políticos que ven en google earth una amenaza contra su natural tendencia al secretismo al develar presencias incomodas gracias a su mapeo satelital. Como empresa Google, es en muchos sentidos representativa del enfrentamiento entre los paradigmas de la sociedad industrial y la sociedad de la información.


Aunque esta compañía radicada en Montain View (California), había perdido con los años la frescura e ímpetu juvenil que inicialmente la llevo al sitial que hoy ocupa y se le ve en algunos casos por detrás de nuevos jugadores como el popular facebook, lo cierto es que pocas cosas han dañado tanto su imagen ante los usuarios como su aggiornamiento frente a las exigencias de autocensura que le impuso el gobierno chino para operar en su ciberespacio. Algo de la magia que hacía ver a muchos a esta corporación como impregnada de la ética hacker, se perdió de vista en esta “capitulación” frente al deseo de ingresar a uno de los mercados más grandes y dinámicos del mundo. De pronto la empresa fundada por Larry Page y Sergey Brin, en una empresa más entregada a los vaivenes de la bolsa.


Otro problema inherente al negocio de Google, que después de todo es el negocio de la información es precisamente información individual que administra sobre sus usuarios. A través de ella especialistas determinan sobre nuestras tendencias de consumo, nivel educativo, pautas de comportamiento y hasta esperanza de vida. Un poder casi orwelliano de vigilancia, un gran hermano vivito y activo que cuenta con nuestra completa aceptación.


En un entorno donde se crece o se muere Google, busca constantemente nuevos mercados y nuevas formas de hacer dinero. Ya controla la publicidad digital en la red y ahora vía el nexus one se lanza al mercado de la publicidad en los móviles en lo que se lanza abiertamente a competir con otro gigante como Apple y su i-phone y de paso amenaza con pasar por alto a los operadores de telefonía establecidos. Y ahora por si fuera poco pretende irrumpir en el mercado energético, en todo un pulpo se va convirtiendo google.


En medio de todo esto no es nada casual que una ministra europea de justicia como, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, de la cartera de justicia en declaraciones para el semanario Der Spiegel, critique ácidamente el tamaño de Google y lo compare con Microsoft, adjudicándole el carácter de monopolio.


Cierto que hay un extraño trasfondo en el ataque de la ministra al referirse específicamente a dos servicios como google earth y google books, que ocurre en el contexto de una fuerte ofensiva de la industria cultural por recortar los derechos civiles en la web y preservar sus privilegios. Lo que ya le hizo perder a Google un fallo en Francia, y las sempiternas quejas de sectores militares y políticos que ven en google earth, una potencial amenaza al status quo. Pero hay que tener en cuenta que también esa crítica sin duda interesada toca una desconfianza real y muy personal, Google, administra cantidades enormes de información personal que le es voluntariamente entregada y no da cuenta de ella.


Ante estos hechos el súbito cambio de posición de Google, frente al gobierno chino y el anuncio (un hecho en estos momentos) de que levantara las restricciones voluntariamente aceptadas como respuesta a los intentos presuntamente de parte de las autoridades chinas por atacar su infraestructura y apoderarse de los datos pertenecientes a posibles opositores y activistas, puede interpretarse como un intento de retorno a los orígenes con una imagen de corporación cool y de enfatizar la defensa de las libertades civiles por sobre encima de las ganancias.


Desafiando al gobierno chino, Google se arriesga a perder uno de los mercados más grandes y de rápido crecimiento del mundo, la República Popular China tiene unos 300 millones de internautas actualmente y grandes expectativas de crecimiento conforme el resto de su población logre mejorar sus expectativas de vida. Un retorno tomaría años y significaría la perdida de varios puntos porcentuales frente a la competencia ya establecida como Bing, que muere por devorar todo lo que deje Google pero a la vez le daría a este la autoridad moral necesaria para erigirse en el campeón de las libertades civiles frente a la lógica del capital en los mercados occidentales con lo que las industrias culturales; verían su imagen y sus argumentos aun más mellados de cara a los consumidores. Podría ser esta uno de los escenarios presentes en las mentes de los mandamases de Google (¿?).

viernes, 6 de noviembre de 2009

Sobre las diferencias entre hackers y crackers

En el lenguaje coloquial solemos identificar el termino hacker con las actitudes non santas y en algunos casos delictivas que cometen algunos individuos o grupos valiéndose de sus conocimientos especializados en informática. Y con ello los neófitos cometemos un grueso error. El termino hacker tal y cual se halla popularizado, en realidad alude a personas apasionadas por la informática, el hacker se distingue por ser un adicto al trabajo informático y por una apasionada curiosidad que en muchos casos les puede llevar a desafiar los más complicados sistemas de seguridad informática por el simple placer de hacerlo sin que haya un objetivo delictivo en ello. Podríamos decir que en la ética hacker, el reto es lo que importa en si mismo y no por otros objetivos secundarios. El hackeo es sin duda uno de los artes de alto riesgo del posmodernismo.
La ética Hacker
Desde los inicios de la computación ha existido siempre vinculada a esta rama de las ciencias el anhelo de un mundo mejor. El almirante Grace Hooper, una mujer de la armada norteamericana y creadora del lenguaje de programación FlowMatic y más tarde del COBOL es considerada como el primer hacker al considerar a raíz de sus trabajos con el Mark I, durante la II Guerra Mundial que las computadoras no solo servirían para fines bélicos, sino también para el bienestar de la humanidad.De acuerdo a Pekka Himanen en su libro “La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” la ética hacker es el distintivo de la sociedad de la información, y esta a su vez se halla marcada por los atributos propios de la elite académica y meritocratica que dio vida a los comienzos de internet. Un ámbito donde los resultados de todo proceso investigativo están abiertos a la comunicación para su discusión, evaluación y reproducción (Castells, La Galaxia Internet). De ahí desprendemos el auge del movimiento Open Source y lo que este siginifica.Retomando a Pekka Himanen, la ética hacker “se funda en el valor de la creatividad, y consiste en combinar la pasión con la libertad. El dinero deja de ser un valor en sí mismo y el beneficio se cifra en metas como el valor social y el libre acceso, la transparencia y la franqueza” a una galaxia de distancia de lo que consideramos como delito informático.
Los cracker
Para ser un buen cracker es necesario antes haber sido hacker. Hemos dicho que una de las características esenciales que conforman la personalidad y la cultura hacker, es la curiosidad que muchas veces les lleva a ver la violación de sistemas de seguridad como una montaña más para escalar, una valla que superar. Es aquí donde ocurre la delgada línea roja entre lo lícito y lo prohibido cuando el cracker pasa del acto deportivo y casi caballeresco a la acción delincuencial y de ahí la connotación despectiva con que los verdaderos hackers consideran la confusión de términos en que muchas veces -la mayoría- caemos los iletrados en estas culturas de la sociedad de la información.En función a su pericia técnica el cracker creara sus propios programas para crear sus objetivos delictivos o recurrirá a la obtención gratuita de herramientas como rutinas desbloqueadoras de claves de acceso o generadores de números que en forma aleatoria y ejecutados automáticamente pueden vulnerar claves de accesos de los sistemas y que se pueden conseguir gratuitamente en numerosas webs.Como vemos todo un abismo separa a estos dos mundos del universo digital y conviene ya que nos movemos dentro de el, que conozcamos sus diferencias.